La situación de deterioro democrático y político que sufrimos es inaceptable. Tenemos un Gobierno enfangado en un proceso de deconstrucción constitucional, atrapado en su propia red de cesiones y corrupción, incapaz de aprobar unos presupuestos y cautivo de unos socios cuyo objetivo declarado es liquidar a España como Nación. No hay nivel del Gobierno, del actual Partido Socialista o de las Instituciones, que no esté afectado de una u otra manera por la sucesión de atropellos constitucionales, escándalos, manipulaciones, nepotismo y abusos de poder que están dañando gravemente a nuestro país y degradando nuestra convivencia.
Tomar democráticamente la calle, exteriorizar públicamente la indignación de la ciudadanía, no son inútiles actos de desahogo, sino expresiones de un estado de opinión de la sociedad española con efectos palpables. Estas demostraciones públicas demuestran que lo que sucede en España no es parte de la normal batalla política. Estas concentraciones reflejan un espíritu de resistencia frente a los atropellos del Gobierno que invita a la reflexión a quienes lo apoyan y que despierta a los anestesiados y moviliza a los indecisos. Estas multitudinarias exhibiciones muestran a la distante y siempre cauta clase política de Bruselas que España sufre una crisis democrática sin precedentes y exponen internacionalmente a un Pedro Sánchez que suscita el frontal rechazo de una gran parte de la población de su país y que ha hecho de la división entre españoles su bandera. Y, no menos importante, estas manifestaciones sirven para fortalecen la moral de todas las personas decentes que, pese a todas las presiones, todas las amenazas y todos los riesgos, se mantienen firmes en la defensa de la ley y de las libertades.
Por eso nos hemos reunido hoy aquí ciudadanos de todas las sensibilidades, que queremos proclamar públicamente:
En definitiva, no aceptamos convertirnos en una democracia bolivariana. Y, porque no aceptamos convertirnos en una Venezuela chavista, por la dignidad de España y en defensa de la Constitución, exigimos la dimisión de Pedro Sánchez y la convocatoria de elecciones generales que permitan escuchar la voluntad de los españoles y mostrar que somos millones quienes estamos decididos a sacar a España de un proceso que sólo ofrece decadencia y arbitrariedad y a devolverla al proyecto común de una España unida, constitucional y de ciudadanos libres e iguales.
VIVA EL REY
VIVA LA CONSTITUCIÓN
VIVA ESPAÑA